Antes de activar un Strategic Sprint, conviene entender en qué casos aporta valor y bajo qué condiciones funciona.
Esta sección responde a las preguntas más habituales de los equipos directivos que se enfrentan a decisiones complejas.
Tiene sentido cuando la organización se enfrenta a una decisión estratégica que no puede seguir aplazándose sin asumir un coste creciente.
Cuando hay impacto real en negocio, inversión, posicionamiento o dirección futura, y el contexto ya no permite seguir analizando sin cerrar.
El Strategic Sprint es adecuado cuando el riesgo de no decidir empieza a ser mayor que el riesgo de hacerlo y se necesita avanzar con rapidez sin perder criterio.
AION trabaja decisiones de foco estratégico, inversión relevante, innovación con impacto, apuesta tecnológica, modelos de crecimiento o reorientación de una línea de negocio u organización.
No se trabajan decisiones operativas, ajustes menores ni mejoras incrementales.
El sprint está pensado para decisiones que condicionan el rumbo y cuyas consecuencias no son triviales.
Participan aquellas personas clave que tienen poder de decisión y/o aportan información, contexto o conocimiento relevante para la decisión.
No hay espacio para observadores ni perfiles sin responsabilidad clara.
Cada participante entra con un rol definido y una aportación concreta, alineada con el objetivo del sprint.
La implicación activa del equipo decisor es una condición necesaria.
La decisión la toma la persona o el órgano que la organización ha validado previamente.
Esto se acuerda en la fase de alineación y no se deja abierto.
AION no decide por la organización.
Diseña y facilita el proceso para que la decisión sea inevitable, esté bien fundamentada y pueda asumirse con criterio.
El Strategic Sprint combina trabajo previo, iteraciones intensivas y cierre. Antes de iniciar el sprint propiamente dicho, se realizan varias reuniones de trabajo de entre dos y tres horas con el sponsor y el equipo decisor para aterrizar el reto real, definir el perímetro, fijar criterios y validar quién decide. En paralelo, AION coordina la recopilación y ordenación de la información relevante para que el sprint arranque con base sólida.
El trabajo intensivo se estructura en iteraciones de 2 a 5 días, con agenda protegida y dedicación real del equipo decisor. Dependiendo del tipo de proyecto, el proceso puede requerir entre una y tres iteraciones. Por experiencia, no se activan más de tres, ya que a partir de ese punto el retorno cae y la decisión debe cerrarse.
El proceso culmina con una sesión de presentación y validación de la decisión, donde se formaliza el compromiso y se definen los siguientes pasos. La duración total depende del proyecto, pero siempre está diseñada para avanzar rápido sin perder criterio.
AION activa un Strategic Sprint solo cuando se dan las condiciones necesarias para que velocidad y precisión sean posibles. Es imprescindible contar con un sponsor con capacidad real de decisión, un reto estratégico concreto y una agenda protegida para el equipo decisor. La organización debe asumir desde el inicio que el proceso termina con una decisión explícita, aunque no sea cómoda.
También es necesario un compromiso honesto con el proceso. Apertura a contrastar hipótesis, a poner sobre la mesa tensiones reales y a asumir consecuencias. Cuando estas condiciones no se dan, cuando no hay voluntad de decidir o se busca alargar debates, validar posiciones previas o generar apariencia de movimiento, AION decide no activar el sprint. En esos casos, el formato no aporta valor.
El Strategic Sprint está diseñado precisamente para trabajar en contextos de bloqueo o desalineación.
AION ordena el contexto, hace visibles las tensiones y estructura conversaciones que normalmente se evitan o se posponen.
El bloqueo no es un problema en sí. Fingir que no existe o no abordarlo con un marco adecuado, sí lo es.
No es un evento puntual, no es un taller creativo y no es un proceso abierto sin cierre.
No está pensado para generar ideas que se explorarán más adelante ni para producir entregables decorativos.
El Strategic Sprint existe para cerrar decisiones que hay que asumir, no para ganar tiempo.
Al finalizar el sprint, la organización obtiene claridad sobre el problema real, escenarios evaluados con criterio, riesgos y consecuencias explícitas y una decisión tomada. Además, se define un siguiente paso claro y coherente con esa decisión, evitando ambigüedades o interpretaciones posteriores.
El sprint termina. AION no se queda ejecutando ni acompañando indefinidamente.
La organización sale con una decisión clara, asumida y comunicable, y con la responsabilidad de llevarla a cabo.
El valor del proceso está en decidir bien y a tiempo, no en prolongar la intervención.
AION trabaja con marcos propios desarrollados específicamente para apoyar la toma de decisiones en contextos complejos. Uno de ellos es MAPTEC, un marco de análisis de coyuntura sociotecnológica desarrollado por AION y utilizado dentro de los Sprints Estratégicos cuando el reto lo requiere.
MAPTEC permite ordenar señales tecnológicas, sociales, económicas y culturales, construir escenarios plausibles y entender sus implicaciones estratégicas. No es un ejercicio académico ni un informe independiente. Es una herramienta integrada en el sprint para reducir incertidumbre y aportar criterio cuando el contexto cambia rápido o es especialmente volátil.
No todos los sprints requieren MAPTEC. Se activa cuando aporta valor real a la decisión que hay que tomar.
¿Te estás planteando si ha llegado el momento de ordenar la complejidad y tomar posición?
Una primera conversación basta para saberlo.